Mi tío Gerardo, ya con cerca de los 90 bien
llevados, todavía canta esta letra que recuerda de
cuando estuvo en el frente de Teruel, allá por la
guerra civil del 36,
y que entonces entonaban los soldados de ambos
bandos. He visto pocos textos que expresen mejor el
desgarro de una guerra civil.
MI HERMANITO
En la pelea cayó el herido
Su mismo hermano fue el que lo hirió
Y se oyeron unos quejidos
que hasta la tierra se estremeció.
Y le dijo: "¡hermano mío!,
acábame de matar, y
escribe a nuestros padres,
adiós por siempre jamás".
Y al momento le escribió,
y a sus padres dijo así:
"He matado a mi hermanito,
no sé qué va a ser de mí,
porque la pena me mata,
que es más triste que matar.
Adiós mis padres queridos,
adiós por siempre jamás".
Es sabido que en
ese frente las trincheras estaban muy cerca, y se
hablaban de una a otra. Con la música es mucho más
impresionante.