HISTORIA

CRISTÓBAL COLOM,  UN HOMBRE,  MIL ENIGMAS.

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(III) LAS SUPUESTAS EQUIVOCACIONES
DEL ALMIRANTE.
 

Repasemos un poco la historia e intentemos responder con ella a las preguntas; ¿Se equivocó en sus cálculos? ¿Lo equivocaron, o estaba en lo cierto y utilizaba las cifras a su conveniencia? 

ARISTÓTELES y sobre todo ERATÓSTENES, dos siglos y medio a. C. sostienen la esfericidad de la tierra. ERATÓSTENES midió con exactitud la inclinación de la eclíptica, el grado del meridiano y la circunferencia de la tierra.

ERATÓSTENES  de Cirene,  en el siglo III a. C. efectuó la primera medición de la Tierra, repetida después en muchas ocasiones por griegos y árabes. El valor que le atribuye es de 252.000 estadios griegos, es decir , 39.600 Kms.. - un estadio griego equivalía a 157 metros-. Este cálculo, el más aproximado a los 40.076 Kms. de circunferencia que hoy conocemos, parecía enorme. TOLOMEO en su “tratado de geografía”, calculó un valor de 180.000 estadios egipcios, es decir, 37.800 kms.,- el estadio egipcio medía 210 metros -. Este cálculo no fue menos discutido. Los tratados árabes, ampliamente traducidos y difundidos en la España medieval, calculaban unos 33.000 kms. de circunferencia terrestre, y la mayoría de los sabios cristianos pensaban  que la Tierra no superaba los 30.000 kms.  La importancia de este debate era crucial: cuanto mayor fuese la esfera, menor era el riesgo de caer en el abismo al alejarse de las tierras emergidas situadas en el extremo superior. 

- Anotemos: 1 estadio griego equivale a 157 mts.

                     1 estadio egipcio equivale a 210 mts. 

Eratóstenes fue el primero que, fundándose en la redondez de la tierra, indico la posibilidad de llegar a las Indias, desde las costas de la Península Ibérica. También afirmaba que era posible el que en esa ruta -hacía las Indias- se hallaran partes habitadas. 

ESTRABON, (64 a. C. – 21 a. C.) en su” Geografía “retoma, profundiza y basándose en los trabajos de ERATÓSTENES, dice:

“Si no fuese un obstáculo la colosal extensión del Océano Atlántico, se podría llegar  fácilmente por mar, siguiendo el mismo grado de latitud, desde la Península Ibérica hasta las Indias. La parte media de este grado comprende más  de una tercera parte  de la circunferencia terrestre”.  

En el año 150, de nuestra Era, TOLOMEO trazó en veintisiete mapas el primer atlas del mundo, que dividió en líneas horizontales, y señaló ocho mil puntos que podía localizar en latitud y longitud según las referencias dadas por navegantes antiguos. Trescientos cincuenta de esos puntos constaban de manera segura, según el cálculo de coordenadas astronómicas. El ecuador era para Tolomeo el grado cero de la latitud, según la observación de los astrónomos griegos que establecieron que el Sol, la Luna y los planetas pasan aproximadamente por encima de la vertical del ecuador. En lo que respecta a la longitud, Tolomeo tenía total libertad para decidir el punto desde el cual contarla, e hizo pasar la primera línea vertical por las islas Afortunadas, hoy llamadas Canarias, situadas frente a las  costas de África... (p. 309. El Maestro Cartógrafo. Pascale Rey) 

SAN AMBROSIO y después SAN GUSTIN decían que la tierra tenia seis  partes de tierra firme  y una  de mar océana.  Con está idea, posiblemente recogida del “libro de Esdras”, el Océano Pacífico no existía  para ellos.

         Esta corriente, también, la siguieron pensadores judeo-cristianos y D´Ailly. 

Ramón Llull ya indicó la posibilidad de ir a las Indias por poniente, desde la Península Ibérica. 

1298. Marco Polo dicta en la cárcel, a maesse Rustichello de Pisa, su famoso “Viajes. La división del mundo”. El Almirante leyó y debió tomar debida nota del mismo, por los muchos apuntes que hizo en su libro.  

Jaume Ferrer, navegante mallorquín, es el primer europeo en llegar en 1346 a Cabo Bojador,  Cabo Verde y río de Oro, hoy costa de Gambia. Los portugueses lo hicieron a partir de 1434. 

Atlas catalán. Palma de Mallorca, año 1375 (Cresques Abraham):

En dicho Atlas, página 1,  dice que “el meridiano terrestre mide 180.000 estadios que son 20.052 millas” ,

Nos da la misma cifra que  Tolomeo, por lo que debe referirse  a  estadios egipcios  y sigue medidas árabes.

Aparece por primera vez el nombre de La Gomera, a una isla canaria. Nombre que proviene de La Gummara o La Gumara, posesión del Temple, en  Palma de Mallorca.  

D´Ailly. Teólogo, cosmógrafo y prelado francés, cardenal en 1414 y legado pontificio en Aviñón en 1418,  hizo notar que un pasaje del  “Libro de Esdras” afirmaba que seis partes del globo eran habitables y sólo la séptima estaba cubierta de agua, testimonio que Colom  leyó y consideró, obviamente, significativo.  

Anotemos. Cristóbal Colom era franciscano de la Tercera Orden. -Orden creada en 1221- Por ello, la influencia que tenía en él el pensamiento de los santos o de pensadores cristianos, era muy importante.  

Con todo lo anterior, imaginemos lo que podía pensar el nauta:

1º.-Por Eratóstenes sabía el valor de la circunferencia terrestre, la posibilidad de tierras, entre Europa y la India, y  con el Mapamundi de Cresques Abraham conocía, “la ruta” a seguir para llegar al Nuevo Mundo 

2º.- Con el “Libro de  Esdras” y el del “viaje” de Marco Polo, podía suponer que la tierra era más pequeña; 6 partes de tierra firme y 1 de mar océana. La medida de estas 6 partes - Libro de Esdras -, de la Península Ibérica hasta la India, la sabía por la narración de Marco Polo. Con “la ruta” del  Atlas podía atravesar el océano y llegar a la India, que era la parte de mar océana, que indicaban los pensadores judeo-cristianos.

3º.- Ramón Llull le aseguraba la redondez de la tierra y que la ruta de poniente le llevaría a las Indias.

4º.- Con Estrabon y sólo con las mediciones de la circunferencia de Eratóstenes, debería  pensar que la distancia de la Península Ibérica a la India era insalvable, para los navíos de la época,  como así suponían la mayoría de científicos.

Con estos conocimientos, utilizó, a su interés, las diferentes medidas y  argumentos que le interesaba dar a conocer, callando lo que no le interesaba que supiesen, y así  tener en su poder, la información que sólo a él podía llevar al Nuevo Mundo.  

Para quitar valor a la gesta de C. Colom y así mentalizarnos de que era  un “genovés” lanero, inculto, corsario, autodidacta, etc. etc. se quiere hacer ver que “se equivocó, en su viaje a la India.  El Almirante tenía completa información. Había leído a  Aristóteles, Eratóstenes, Tolomeo, San Ambrosio, San Agustín, Ramón Llull, D´Ailly, Marco Polo,  tratados árabes (el escribía los números arábicos cuando sólo lo hacían en algunos monasterios, y eran los números romanos los utilizados comúnmente), también utilizó muchas  fuentes informativas, entre ellas La Historia rerum ubique gestarum del Papa Pío II; La Imago Mundi  del cardenal francés Pierre d´Ailly, el libro de “Viajes”, de Marco Polo, etc. etc.

Sus conocimientos eran muy amplios. No se equivoco  en la distancia,  en el  rumbo, ni en los días de navegación. 

C. Colom sabía donde iba y que se iba a encontrar. El historiador Luis de Ulloa , indica  la posibilidad de un “pre-descubrimiento”  del Almirante,  en 1477.   

Las famosas Capitulaciones de Santa Fe, firmadas antes del viaje de “Descubrimiento” de 1492,  dicen: ...“en alguna satisfacción de lo que ha descubierto en las Mares Oceanas”...  

En el libro “La Ruta T y D”,  Dn. José Antonio Hurtado, estudia el camino seguido, por C. Colom, y científicamente demuestra que utilizó el descrito en el Mapamundi de Cresques Abraham (Atlas catalán), Palma de Mallorca  1375.  No el de Toscanelli.   

“Les di a algunos d´ellos unos bonetes colorados (gorro o cubrecabezas clásico del marinero del Mediterráneo: la barretina catalana y el barret valenciano. Los marineros eran, en su mayoría, de Palos, no del Mediterráneo) y unas qüentas de vidrio que se ponían al pescueço, y otras cosas muchas de poco valor, con que ovieron mucho plazer y quedaron tanto nuestros que era maravilla. Los quales después venían a las barcas de los navíos a donde nos estávamos nadando, y nos traían papagayos y hilo de algodón en ovillos y azagayas. Y otras cosas muchas, y nos las trocavan por otras cosas que nos les dávamos, como cuentecillas de vidrio y cascaveles.” ( Diario del primer viaje)   

Baratijas que Cristóbal Colom se llevó, al Nuevo Mundo, para  negociar con sus habitantes. De saber que se encontraría con la Corte del Gran Kan , con una sociedad desarrollada y rica, sus objetos o mercancías hubiesen sido otras, siempre en relación a está sociedad con la que hubiese tenido que negociar el trueque por oro, plata,  especies, etc.

¿Sabía adónde iba? ¿Cómo ir? y  ¿Qué se iba a encontrar? Evidentemente las respuestas parecen ser afirmativas.

Joan Oliver.