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3 de noviembre 2008
SESENTA AÑOS CONTEMPLANDO EL MISTERI
El día 1 de noviembre, al terminar la representación del
Misteri d‘Elx, uno de los asistentes y gran colaborador
de La Festa, me dijo orgulloso: “Llevo sesenta años
asistiendo al Misteri y pienso seguir hasta que Dios
quiera. Tengo 71 años”. Y añadió con cierta emoción: “La
Virgen nos da fuerza”.
Esta manifestación del fervoroso ilicitano me hizo
pensar. Primero, que la fe y el amor a la Mare de Deu no
es sólo algo personal, sino también de todo el pueblo.
Mi amigo Antonio podría haber dicho correctamente: “La
Virgen me da fuerza”, pero no, sentía con los demás
creyentes: “nos da fuerza”.
Efectivamente, hay algo misterioso y profundo en
relación con la actitud de los hombres hacia la Virgen,
algo que hace que hasta los más pecadores, los más
alejados encuentren en la Mare de Deu un asomo de
esperanza, de luz, de fuerza, cuando parece que todo
está perdido. Pienso que los que asisten habitualmente a
la representación del drama sacrolírico del Misteri, de
tanto mirar al “cielo” para ver la bajada y la subida
del Ángel Mayor y del Padre eterno, y la posterior
asunción de la Virgen, tienen como un camino expedito
para el encuentro con Dios.
En
segundo lugar, los sesenta años contemplando el Misteri
y saboreando la Coronación de la Virgen de la Asunción,
con el vibrante “Gloria Patri”, marcan toda una vida de
fidelidad. Supongo que habrá bastantes ilicitanos e
ilicitanas que mejoren este record. De todos modos,
Antonio ¡enhorabuena! Cara al futuro lo importante es
que los más jóvenes se animen a superarlo. Pueden estar
seguros de que “la Virgen nos da fuerza”.
Rafael Campoamor
Elche
31 de
noviembre 2008
COMPARTIR EL DOLOR

Me alegro muchísimo leer en La Nueva España de Oviedo
(28 de octubre), con motivo del Día Nacional del Daño
Cerebral Adquirido (DCA), que, uno de los afectados por
esta enfermedad, ya escribe cartas.
Resulta que este sacerdote
vasco, afincado desde hace años en Gijón, el mismo día
de Navidad de 2007 tuvo un ictus cerebral de un rango
muy severo que le dejó inmovilizado y trastocadas sus
facultades intelectuales. Me enteré de este percance
cuando fui a celebrar en Avilés las bodas de oro de unos
íntimos amigos que también son suyos. Tenía que ir a
verle para poder compartir con él su dolor, y
corresponder a su generosidad con mi familia. Me
impresionó ver a un hombre fortachón y dinámico
inmovilizado de medio cuerpo y en silla de ruedas. Le
costaba un poco hablar. Estaba como siempre sereno y
alegre, acompañado de varios jóvenes.
En este encuentro me sentí
obligado a hacer una confesión pública, y por eso
escribo esta carta.
- Mira D. Quirro (así se le llama en la
intimidad) estoy muy agradecido contigo porque cuando
murió mi madre (15 de septiembre de 1998) fuiste al
cementerio de Navia a acompañarnos. Además ese día 15
de septiembre era una fiesta señalada para ti y tenias
muchos compromisos.
-D. Quirro comentó: Conforme, pero
pienso que las fiestas siempre hay tiempo para
celebrarlas, sin embargo hay que estar donde está el
dolor, compartiéndolo.
-Soy de la misma opinión -le contesté-
por eso he venido cuanto antes a verte por aquello de
que “las penas compartidas se dividen y las alegrías se
multiplican”.
Por estas razones, y otras más,
continuaré pidiendo por ti para que sigas, no sólo
escribiendo cartas, sino también predicando las
maravillas de Dios.
Rafael Campoamor
Elche
9 de
septiembre 2008
GRACIAS AL MINISTERIO DE IGUALDAD
Produce
un cierto alivio escuchar últimamente que, durante las
operaciones de salida o retorno de las vacaciones,
fiestas o puentes, ha habido menos muertos en relación a
las cifras del año anterior. Un motivo para dar gracias
a Dios, a la Dirección General de Tráfico y también a la
pericia de los conductores.
Esta buena noticia me hizo
pensar, ahora que especulan sobre una ampliación del
aborto, si no sería posible ir reduciendo también el
número de muertos por el aborto en comparación al año
pasado (más de 100.000).
Opino que hay razones
suficientes para darles una oportunidad a estas
criaturas que ansían la vida. Entre otras, la ciencia
atestigua que desde los primeros días el embrión es un
ser humano, con su ADN ya completo. El Tribunal
Constitucional considera al nasciturus un bien
jurídico a proteger. Así pues los legisladores y los
gobernantes no sólo deben proteger, sino también
defender, a este ser humano débil, inocente e indefenso.
En este sentido los políticos son responsables de una
política demográfica que contribuya al bien de la
sociedad. Por eso deberían facilitar las adopciones, las
ayudas a las madres embarazadas, fomentar el apoyo a la
familia en donde se sentirán acogidas, etc.
En definitiva, que es
preciso buscar soluciones moviendo a la responsabilidad
tanto a los políticos como a los ciudadanos. Por estas
razones, nos seguiría aliviando mucho escuchar a la DGT
en sus campañas repetir ¡menos muertos! Y le daríamos
las gracias al Ministerio de Igualdad si consiguiera
reducir el número de abortos en relación con el pasado.
Rafael Campoamor
Elche
20 de agosto 2008
NADAL Y LA HUMILDAD
Las
declaraciones del tenista Rafa Nadal a la TVE después de
ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de
Pekín, son una lección de humildad y sencillez, de
naturalidad y delicadeza, de compañerismo y patriotismo.
Los triunfos recientes en Roland Garrós,
en Wimblendon, la medalla de oro en la Olimpiada, el ser
el número uno del mundo podrían habérsele subido a la
cabeza, pero no ha sido así.
En efecto, al no darle tanta importancia
a sus victorias, o a ser momentáneamente número uno,
manifiesta Nadal su humildad. "Podría haber ganado
cualquiera de mis compañeros", respondía con sencillez.
El agradecimiento a su tío entrenador: "sin él no
hubiera estado hoy aquí", contesta a la entrevistadora,
es otra prueba de su humildad sincera.
La naturalidad con que se comporta ante
las cámaras y ante los periodistas, tan lejos de la
afectación y la prepotencia, merecen el calificativo de
¡chapeau!
Rafa Nadal
sabe conjugar una gran delicadeza en el trato con su
deportividad al no dar una bola por perdida, al valorar
al adversario, en el compañerismo con su familia
tenística.
El verle subido al podio para recibir la
medalla de oro, con la bandera española y su rostro
radiante al escuchar el himno nacional, demostraron al
mismo tiempo su personalidad y su patriotismo.
Pienso que hoy hacen falta deportistas,
ya sean números 1, o 4, o 38....que siendo humildes nos
animen a los demás a ser más sencillos, agradecidos,
delicados y , en este mundo globalizado, buenos
patriotas.
Rafael Campoamor
Elche
4 de agosto
2008
DOS
HOMBRES DE FE

He tenido la
suerte de estar en mi tierra y poder presenciar, con
motivo del Año Santo de la Cruz en la Iglesia
Metropolitana de Oviedo, el encuentro de dos hombres de
fe: el Arzobispo de Oviedo, don Carlos Osoro y el Obispo
Prelado del Opus Dei, D. Javier Echevarria.
Un encuentro que comenzó en la Santa Cueva de Covadonga,
el viernes 4 de julio. La prensa mostró una foto muy
elocuente: los dos Prelados rezando de rodillas ante la
Santina. Una oración que se prolongó media hora. Esta
circunstancia me hizo recordar la estancia en Covadonga
de otro hombre de fe, Juan Pablo II, en 1989, cuando
rompiendo el protocolo permaneció en silencio de
rodillas ante la Virgen unos veinte minutos.
Pero el encuentro cumbre se dio al celebrar el Santo
Sacrificio de la Cruz en la Catedral de Oviedo, el
sábado 5 a las 19,30, culminando con la procesión de la
Cruz de la Victoria, dentro de la Catedral, y la postrer
bendición con la milenaria Cruz (1200 años) custodiada
en la Cámara Santa.
Las palabras de Mons. Osoro al comenzar la celebración
encendieron la fe de los 2500 fieles que abarrotaban la
Catedral. Con enorme cariño dio gracias a Dios por el
carisma que quiso entregar a la Iglesia, el Opus Dei,
para el servicio de todos los hombres, a través de San
Josemaría, a quien Mons. Echevarria tuvo la dicha y la
gracia de conocer y trabajar con él.
El mensaje de la homilía del prelado de la Obra estuvo
centrado en que hemos de venerar la Cruz del Señor e
incrustarla en nuestras vidas, ya que la Santa Cruz es
signo y garantía de victoria en la lucha por la
santidad. Recordó una antigua tradición del Emperador
Constantino que tuvo, en la vigilia de una gran batalla,
una visión de la Cruz con la siguiente inscripción:
In hoc signo vinces, y con este signo vencerás! Esta
victoria en el año 313 trajo consigo el fin de las
sangrientas persecuciones contra los cristianos de los
tres primeros siglos.
Un recuerdo análogo, prosiguió el predicador, transmiten
los cruces custodiadas en la Cámara Santa cuyos
centenarios conmemoramos. Siguiendo la invitación del
Señor Arzobispo: “Entremos agradecidos en las raíces de
nuestro pasado y reflexionemos sobre el significado de
las Cruces de los Ángeles y de la Victoria para los
hombres y mujeres que vivían en estas tierras en
aquellos siglos”.
En resumen, un encuentro memorable que invita a ahondar
más en el sentido de la Cruz en nuestras vidas. No cabe
duda que la Santa Cruz es un misterio de fe. Si incluso
con fe cuesta comprender tantos sucesos y dramas de la
vida humana, sin fe no se entiende nada de nada, no hay
esperanza, se apaga el amor.
Ahora que algunos pretenden con el laicismo borrar todo
signo de Dios en la vida civil, por ejemplo eliminando
cruces, debemos los cristianos defender la fe, la
cultura y la libertad. ¿Qué asturiano concibe su bandera
sin la Cruz, junto con los signos del alfa y la omega?
Por eso,
siguiendo a Mons. Osoro en su prédica, citaré un punto
de Camino: “Hombres de fe hacen falta y se renovarán los
prodigios de la Santa Escritura”.
Rafael
Campoamor
Granda
(Gijón)
28-05-2008
UNA DEVOCIÓN DEL PUEBLO
¡Cariño, arrójale con fuerza las flores al Señor! Así
le repetía con enorme fe y amor un padre a su hija más
pequeña (unos seis años), en el momento de pasar Jesús
Sacramentado en la procesión del Corpus en Elche..
En mi opinión, el cambio de recorrido ha dado más piedad
e intimidad a la procesión, evitando así la dispersión
que originaba el paso de los puentes. La estrechez del
casco histórico ha facilitado además la lluvia de
pétalos, cada año más copiosa.
Pienso que se va aumentando en piedad. Emociona
ver a tantas personas reverenciar al Señor en la
Custodia, especialmente los niños y los enfermos, por
cierto, muy numerosos. También han mejorado los coros
que actuaban en las paradas ante los altares.
El fervor eucarístico se desbordó al entrar en
la Basílica. El órgano al máximo rendimiento realzaba
los cánticos en honor al Santísimo. El paso
magistralmente dirigido por los capataces contribuía al
esplendor litúrgico. Se sucedían los vivas a Jesús
Sacramentado. Al final, el Vicario episcopal, Vicente
Martínez, dio las gracias a los organizadores, a las
autoridades, a los sufridos costaleros, y al pueblo que
abarrotaba la Iglesia. Al observar el entusiasmo de los
asistentes a la ceremonia, sugirió el Vicario que ese
gran amor manifestado a la Eucaristía, se podía
concretar en un propósito: la asistencia a la Misa
dominical, e incluso, se atrevió a añadir, la
conveniencia de asistir también algún día entre semana
a la Eucaristía, por aquello de que “amor con amor se
paga”.
Rafael Campoamor
15 de abril
2008
EL
MEJOR MARIDO DE HOLLYWOOD

Fotograma de la película Ben Hur
Hollywood acaba de perder a uno de sus actores más
reconocidos, a uno de los grandes mitos de otro tiempo,
Charlton Heston. Llegó a la cumbre cinematográfica
interpretando auténticos personajes de la historia, como
Moisés, Miguel Ángel, El Cid.... Recibió el Oscar al
mejor protagonista por su memorable trabajo en Ben-Hur
(clásica de Semana Santa). Sin embargo, Charlton,
siempre dio más valor a la calificación de “El mejor
marido de Hollywood”.
Efectivamente, las crónicas cuentan que Charlton Heston
era un amante de la familia. Fue un marido fiel a su
primera y única mujer, con la que ha vivido estos
últimos sesenta y cuatro años, hasta su muerte en
Beverly Hills, rodeado por sus seres queridos. Es muy
aleccionador el comunicado de su familia a la prensa:
“Le conocimos como un adorable marido, un amable y
devoto padre y un gentil abuelo, con un contagioso
sentido del humor”.
Según informaciones de la cadena americana CNN, sus
allegados resumían su vida, en lo que podría ser todo un
epitafio: “Amó profundamente y fue profundamente amado”.
Parodiando la famosa película de Jack Nicholson: “Mejor
imposible”.
Rafael Campoamor
9 de abril
2008
NECESITAMOS LIDERES
Pienso que la mayoría de los hombres necesitamos en el
horizonte de nuestra vida puntos de referencia, personas
ejemplares que nos despierten del aletargamiento y nos
saquen de nuestra mediocridad. Hacen falta líderes. Esta
sociedad requiere hombres y mujeres prestigiosos,
honestos, leales, amantes de la verdad, respetuosos,
humildes, responsables, coherentes, con mentalidad
abierta, con ideales nobles....
Y no
sólo en el campo de la política, sino también en todos
los estamentos de la sociedad: enseñanza, judicatura,
investigación, medicina, periodismo, funcionarios y un
largo etcétera.
Estoy escribiendo esta carta en el tercer aniversario
del fallecimiento del Papa Juan Pablo II. Este Pontífice
sí que ha sido un auténtico punto de referencia para
esta generación. Un campeón en la defensa del hombre; de
los derechos humanos, especialmente de la vida. Un
amante de la libertad religiosa. Un ejemplo de cómo hay
que perdonar (incluso al que atentó contra su vida, el
turco Alí Agca). Un modelo para los jóvenes y los
mayores (¿quién no recuerda sus postreros sufrimientos,
llevados incluso con buen humor?).
Ahora bien, los líderes no surgen por generación
espontánea, se requiere esfuerzo, sacrificio, buenos
maestros, buen ambiente familiar y no perder nunca el
norte: el sentido trascendente de la vida.
Los hay:
Caroline Aigle, la
primera mujer piloto de caza francesa, murió tras
retrasar un tratamiento de cáncer para poder dar luz a
su hijo; o Giuliano Ferrara, defensor de la vida
de los no nacidos ante la ONU. Ojala surjan muchos
personajes con el coraje de estos líderes en todas las
actividades humanas.
Rafael
Campoamor
27-03-08
¿LAS ALELUYAS SON ALEGRÍAS?
Unos
turistas alemanes estabán extasiados al contemplar la
singular belleza de la procesión del Domingo de
Resurrección en Elche, llamada también de las Aleluyas.
Y me preguntaban ¿por qué esa profusión de estampitas
multicolores? ¿por qué tanta alegría en la gente,
especialmente en los que arrojan las Aleluyas desde los
balcones y terrazas? ¿por qué se llaman Aleluyas?
Con
esfuerzo pude explicarles que la palabra Aleluya viene
del hebreo “halleyu-yah” que quiere decir “alabad con
júbilo a Yahvé”. También en sentido figurado Aleluya
puede expresar alegría, les dije – Una señora, muy
vivaracha, me arguyó: ¿entonces, podría afirmarse que
las Aleluyas son alegrías?
No
pude menos que felicitarle por la ocurrente idea. Más
tarde reflexionando me acordé de dos cosas. Una, la
recomendación de un amigo melómano para el día de la
Resurrección: tener como música de fondo “El
Mesías” de
Haendel, en donde la única palabra de la maravillosa
sinfonía es Aleluya.
La
segunda, ver la proporción que se da entre la
generosidad y la alegría. A mayor generosidad más
alegría. Los miles y miles de Aleluyas (sólo desde el
campanario de la Basílica de Santa María se lanzaron
cerca de 250.000) que revoloteaban más que nunca en el
cielo por el viento que sopló, son un indicio de la
alegría que rebosaba en los corazones de los
ilicitanos. Efectivamente, señora, las Aleluyas son
alegrías.
Rafael
Campoamor
17-10-07
“EL
SANTO DE LO ORDINARIO”
Más
de quinientos ilicitanos escuchamos estas palabras “EL
SANTO DE LO ORDINARIO” del Papa Juan Pablo II con motivo
de la Canonización en Roma de San Josemaría Escrivá, el
6 de octubre de 2002. Han transcurrido cinco años y
probablemente seguirán resonando estas palabras del
Pontífice, en muchos de los que nos encontrábamos en
medio de la muchedumbre que desbordó la Plaza de San
Pedro, la Via della Conciliazione, y varias plazas y
calles adyacentes“.
Fue un hecho
memorable, en donde se palpaba la universalidad de la
Iglesia: personas de todas las razas, etnias, lenguas,
clases, culturas, edades. Los cinco continentes estaban
presentes.
Como
sabemos, el 2 de octubre de 1928, por inspiración
divina, San Josemaría fundó el Opus Dei con el fin de
anunciar la llamada universal a la santidad,
especialmente en el trabajo profesional y en el
cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano, es
decir, las actividades comunes que componen la vida de
todos los días.
Se podría
decir, afirmaba Juan Pablo II, que San Josemaría, fue el
santo de lo ordinario: “En efecto, estaba convencido de
que, para quien vive en una perspectiva de fe, todo es
ocasión de encuentro con Dios, todo es estímulo para la
oración. Vista de este modo la vida cotidiana revela una
grandeza insospechada. La santidad, concluye el Papa,
aparece verdaderamente al alcance de todos”.
De un modo
gráfico resumía el fundador de la Obra el núcleo del
mensaje que Dios le había confiado, para recordárselo a
los cristianos: Santificar el trabajo. Santificarse
con el trabajo. Santifi car a los demás con el trabajo.
Es decir,
santificar el trabajo exige realizarlo con la mayor
perfección humana posible y con perfección cristiana.
Por eso decía San Josemaría: “¡Que me importa que me
digan que fulanito es un buen cristiano, pero un mal
zapatero. Si no se esfuerza en aprender bien su oficio,
o en ejecutarlo con esmero, no podrá santificarlo ni
ofrecérselo al Señor”.
Santificarse
con el trabajo exige luchar por vivir las virtudes
humanas (humildad, puntualidad, sacrificio, justicia,
sinceridad....) y sobrenaturales (la justicia; la
caridad es madre de las demás virtudes, la fe y la
esperanza, la rectitud de intención, la alegría)
Santificar a
los demás. “En esa labor, comentaba San Josemaría, al
esforzarnos codo con codo, en los mismos afanes con
nuestros compañeros, con nuestros amigos, con nuestros
parientes, podremos ayudarles a llegar a Cristo”.
La
santificación del trabajo ordinario lleva también a no
descuidar el resto de nuestras obligaciones: la familia,
la educación de los hijos, el descanso con los demás, el
trato con Dios, cultivar las amistades, etc.
Con esta
visión de fe se comprende la grandeza y la dignidad del
trabajo bien hecho y de cara a Dios. Se entiende más la
idea central de la homilía de Juan Pablo II en la
Canonización de San Josemaría: “Elevar el mundo hacia
Dios y transformarlo desde dentro: he aquí el ideal que
el Santo Fundador os indica”.
Rafael
Campoamor
17-10-07
FERNANDO ALONSO Y LAS CIRCUNSTANCIAS
Filosofando
sobre el hombre, Ortega y Gasset afirmaba de sí mismo:
“Yo soy yo y mi circunstancia”. Quería así resaltar la
importancia que tienen las circunstancias en la vida de
cada una de las personas, para bien o para mal.
Hace unas
semanas, con motivo de los acontecimientos del
Campeonato del mundo de Fórmula 1, escribí una carta
abierta a Fernando Alonso diciéndole: “No se que
pensarás acerca del posible triunfo en la competición de
este año. Estas a tres puntos de Hamilton. (Quedaban
cuatro pruebas) Sin duda, van a intervenir muchas
circunstancias”.
Y
efectivamente, se han dado muchas circunstancias en las
posteriores pruebas: la lluvia, un despiste propio,
pérdida del control para Alonso; el atasco del bólido de
Hamilton en boxes, etc. Más circunstancias: la suerte,
la fatalidad, la casualidad, la providencia, etc.
Estamos ante
la última y decisiva prueba en Brasil, el próximo 21 de
octubre. He leído las recientes declaraciones de
Fernando: “tengo una fe ciega en mí mismo”, “hay que
hacer posible lo imposible”. Pueden parecer un poco
prepotentes, aunque expresan que pondrá como siempre,
como todo buen deportista, toda la carne en el asador.
Y además están las aludidas circunstancias de la
casualidad, de tener estrella, en definitiva. Las
esperanzas de ser tricampeón en Brasil han aumentado.
Pase lo que
pase, querido paisano, opino que todo será para bien.
Como decía un entusiasta del tenis: “En el deporte
siempre se gana, o bien en tantos o bien en humildad”.
Rafael
Campoamor
Elche
20-09-07
TERCERA CARTA A FERNANDO ALONSO
Al finalizar el año pasado, con motivo de haberte
proclamado bicampeón mundial de Formula 1, querido
Fernando, te escribí dos cartas, publicadas en la
prensa.
En
la primera, te felicitaba porque habías ido ganando en
humildad, al reconocer el apoyo no sólo del equipo, sino
de la familia, amigos y tantos simpatizantes. En la
segunda, te hacía notar una posible omisión: no haberte
hacer acercado a Covadonga para ofrecerle a La Santina
tu trofeo.
No
sé que pensarás acerca del posible triunfo en este año.
Estás a tres puntos de Hamilton. Quedan cuatro pruebas.
Sin duda, van a intervenir muchas circunstancias.
No
sé si te percataste que tu “pole” en Italia, y el
posterior triunfo en Monza, coincidían casualmente con
la fiesta de la Virgen de Covadonga (8 de septiembre).
Este verano, querido paisano, estuve en la Cueva de
Covadonga. Me acordé de ti. Le dije a La Santina:
Fernando, como buen asturiano, es probable que al acabar
el Campeonato venga a visitarte con o sin el 3er
mundial, pero mejor con él.
Rafael
Campoamor
21-06-07
EL “MILAGRO” DEL REAL MADRID
Lo ocurrido en las últimas
jornadas de la Liga al Real Madrid, según muchos
aficionados, raya en lo milagroso.
Efectivamente, no son normales las sucesivas remontadas
del equipo, y además en los últimos minutos. Tampoco lo
es que Tamudo “in extremis” meta un gol al Barça que
resultaría decisivo. Después, lo sucedido el domingo en
el Bernabeu contra el Mallorca, superando las lesiones
de dos piezas claves (van Nistelroy y Beckham), con un
marcador adverso. Todo esto lleva a hacer creíble lo que
afirmó el Presidente Calderón al finalizar el encuentro:
“Ha habido ayudas del Cielo para ganar esta Liga”.
Conforme en que se han dado muchas casualidades, porque
no ha habido buen fútbol en el Real Madrid, aunque sí
han puesto a ráfagas coraje y pundonor. Pero, pienso que
nos sobran los milagros, hay suficientes en el
Evangelio.
En
mi opinión, el “milagro” está en el día a día, en hacer
equipo con futbolistas que son personas y que han de
vivir valores y practicar virtudes, entre otras, la
humildad, la nobleza, la comprensión, pedir perdón y
saber aceptarlo, compañerismo, trabajar para el equipo,
saber ganar (más difícil que saber perder), etcétera.
De
este modo, apreciado Ramón Calderón, es probable que el
Real Madrid convenza y se sigan dando más “milagros”.
Rafael Campoamor
12
junio 2007
EL
CORPUS DE ELCHE VA A MAS
El
Vicario episcopal, D. Vicente Martínez, al concluir la
procesión del Corpus Christi en Elche, afirmaba que
había sido “una explosión de fe”.
Pienso que
no le faltan razones. Aparte de la gente (más que en
años pasados) y de una organización con más ritmo (se
acabó antes del horario previsto), lo más destacado, en
mi opinión, ha sido la piedad. A los asistentes se les
veía rezar, santiguarse, arrodillarse. Los ritmos de
cánticos y de silencio se entrelazaban. La Banda de
música incluyó alguna pieza no cantable que contribuyó
al recogimiento. Los costaleros ejemplares en el
silencio y en la delicadeza con que producían sus
relevos. ¡Mi enhorabuena!
El fervor de
la piedad iba creciendo a medida que se sucedían los
altares en que se paraba el Santísimo. La adoración a
Jesús sacramentado iba seguido de encendidas
aclamaciones.
También
opinamos que podría mejorar con un templete de plata,
una custodia más ostensible y vistosa.... Ah! Y mejorar
el acceso a la custodia en el paso. Ayer el futuro
presbítero D. Joaquín, arriesgó su vida...
Sin duda, el
Corpus de Elche va a más y puede ir también a mejor.
Rafael
Campoamor
18 de mayo
2007
LOS
MIEDOS DE LA JUVENTUD
Me ha
hecho reflexionar el discurso del Papa Benedicto XVI a
350.000 jóvenes en el estadio de Pacaembu en Sao Paulo,
en la noche del jueves 10 de mayo. Muy profundo y al
mismo tiempo sencillo y práctico. Habló el Pontífice del
enorme déficit de esperanza de los jóvenes, señalando
tres miedos: ”miedo de morir, en un momento en
que la vida se está abriendo y busca encontrar el propio
camino de realización; miedo de sobrar, por no
descubrir el sentido de la vida; y miedo de quedar
desconectado delante de la deslumbrante rapidez de
los acontecimientos y de las comunicaciones”.
Se
ha dicho que estamos en una sociedad de miedos. Es
verdad, y no sólo el miedo a morir que señala el Papa,
sino a los avatares de la vida misma: miedo al mañana,
al mundo, a tener hijos, al compromiso definitivo, al
juicio de los hombres, a envejecer......
¿Cómo superar estos miedos? Una solución estaría en lo
que insinúa el Papa: descubrir el sentido de la vida.
Saber lo que somos. Nadie nace por casualidad, aunque
hoy sea tan difícil. No sobra nadie. Cada persona
tiene una misión que cumplir en la tierra, no debe
quedar desconectado.
El amor es
la vocación fundamental de la persona, afirma la
antropología. Por la fe sabemos que somos imagen de un
Dios personal, que es nuestro Padre. ¿Y quién puede
tener miedo a un Padre bueno, que sólo quiere nuestro
bien?
Todo invita
a que, jóvenes y menos jóvenes, seamos más valientes y
optimistas.
Rafael
Campoamor
28-de
abril-07
¿QUÉ ES UN HOMBRE NORMAL?
En el exitoso programa de TVE 1 “Tengo una pregunta para
usted”, un concursante preguntó al señor Rajoy, con
insistencia y cierta acritud: Pero bueno ¿qué es una
persona normal para usted? El Presidente del PP
generalizó diciendo, más o menos: “Pues una persona
normal es aquella que tiene unos parámetros: piensa,
razona, tiene sentido común, por ejemplo, añadió con
énfasis, es aquella que no entiende que De Juana Chaos
(el etarra acusado de veinticinco asesinatos) esté ya
libre paseándose por las calles de San Sebastián.
Reflexionando sobre los parámetros de una persona normal
se me ocurrió buscar alguna referencia. Pensé en mis
padres ¿eran personas normales?. Se querían, se casaron,
fundaron una familia, pocas veces les vi reñir, educaron
con sacrificio a sus cinco hijos, nos enseñaron a
perdonar, a rezar, a servir .......
Pero hoy, para muchos lo normal es divorciarse, mentir,
vengarse, emborracharse, vivir lujuriosamente, ser
corrupto, drogarse, la búsqueda del bienestar ¡como sea!
....
Ahora bien, no es normal (viene de norma, ley
objetiva), lo que se opone a la ley natural, grabada
por Dios en nuestros corazones. Es que no creo en Dios,
puede argüir alguno. Pero la voz de la conciencia,
aunque intente acallarse, resuena cuando es necesario,
en los oídos del corazón, advirtiendo al hombre que
debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal:
haz esto, evita aquello. Ya advertía Kant: “Hay dos
cosas verdaderamente admirables en el mundo: “el cielo
estrellado fuera de mí y el orden moral dentro de mí”.
Por eso mismo, una persona normal, con sentido
trascendente de la vida, procurará seguir, libre y
responsablemente, los dictámenes de su conciencia
rectamente formada.
Rafael
Campoamor
25 de febrero 2007
LA
ESCLAVITUD Y EL ABORTO
Abraham Lincoln, primero como congresista, después como
candidato a la Presidencia, y finalmente como Presidente
de los Estados Unidos, luchó tenazmente durante treinta
años (1835-1865) para abolir la esclavitud. Los debates
políticos y sociales sobre la legitimidad fueron
encendidos. Los favorables a la esclavitud sostenían
que debía respetarse lo que opinaba la mayoría de los
votantes. Pero Lincoln, replicaba diciendo que la
mayoría no legitima cualquier decisión, porque ni el 99
por 100 de los votos justifica que se prive de sus
derechos humanos al restante uno por ciento.
Desde la perspectiva del tiempo, hoy el fenómeno de la
esclavitud nos parece una barbaridad. La negación del
derecho a la libertad de la persona humana es algo
aberrante e inhumano.
Algo similar a lo sucedido con la esclavitud en el siglo
XIX está pasando en estos tiempos con el aborto. La
tragedia del nasciturus es toda una odisea. Los avances
científicos atestiguan que el embrión es un ser humano.
El primer derecho de este incipiente ser humano es la
vida. Así hemos comenzado cada uno de nosotros. La vida
de los nascituri (inocentes e indefensos) no puede estar
a merced del voto de la mayoría. El mal no puede
convertirse en bien por alzada de brazo. De acuerdo en
que hay que proteger a la mujer embarazada, pero nunca
en detrimento de la criatura.
Es preciso buscar alternativas al aborto. Imaginación al
poder, se decía en mayo del 68. Pienso que estos tiempos
necesitan líderes. Bastaría un nuevo Lincoln para ir
extinguiendo esta plaga del aborto. Opino que las
generaciones venideras nos juzgarán despiadadamente,
porque si la esclavitud es mala, el aborto es mucho
peor.
Rafael
Campoamor
25 de enero 2007
LAS
ENTREVISTAS
Les felicito
por la sección de entrevistas de la última página de LA
GACETA. No es fácil hacer una buena entrevista. Es
importante, sin duda, la selección de la persona o
personaje, pero, en mi opinión, mucho más primordial es
el entrevistador. Este debe conocer a fondo al
entrevistado, no sólo para presentar su personalidad o
perfil, sino para encauzar y reorientar las preguntas
que han de ser: profundas, certeras, íntimas, delicadas,
que pongan al descubierto su humanidad y también, si lo
tiene, el sentido trascendente de la vida.
Por eso mismo, destacaría la entrevista de V. Drake a la
actriz Concha Velasco (24.1.2007). A mi parecer, reúne
las cualidades apuntadas más arriba. Además en las
interpelaciones quedan patentes de un modo muy
espontáneo sus virtudes y valores, así como sus
debilidades y fracasos.
De toda
entrevista siempre hay algo que destacar, y pone de
manifiesto la categoría del entrevistado. Me ha
impresionado la respuesta de la popular actriz: “Estoy
sola porque no he querido convivir con la infidelidad”.
Todo un aldabonazo en los tiempos que corren.
Rafael
Campoamor
LO INHUMANO DEL TERRORISMO
04 de enero
2007
No se puede
quedar indiferente ante el terrorismo. El cruel
atentado en la T 4 de Barajas lleva a reflexionar acerca
de lo inhumano e inmoral que es el terrorismo.
Aparte de los cuantiosos daños materiales ocasionados
–¡un despilfarro!-, el trastorno ocasionado a miles de
pasajeros en ruta, los coches calcinados, etcétera,
está la muerte irreparable de dos jóvenes ecuatorianos,
junto con el sufrimiento de sus familiares y amigos. Las
declaraciones de tantas personas sensatas manifestaban
el grave deterioro moral que genera toda acción
terrorista, al mismo tiempo que la indignación de los
ciudadanos. Tratar de imponerse por la violencia y el
terror es algo de gente desalmada, porque no respeta la
dignidad de las personas ni de las instituciones
legítimas.
El documento
de 23 de noviembre de 2006 de la Conferencia episcopal
española, con algunas orientaciones morales ante la
situación actual de España, afirma lo siguiente: “El
terrorismo es intrínsicamente perverso, de todo
incompatible con una visión moral de la vida, justa y
razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la
vida y a la libertad, sino que es muestra de la más
dura intolerancia y totalitarismo”.
Por
eso mismo, me parecen muy acertadas y oportunas dos
peticiones que se formulan en la citada Instrucción
pastoral de los Obispos: 1ª “El gobierno, los partidos
políticos y todas las instituciones estatales tienen que
trabajar conjuntamente, con todos los medios legítimos a
su alcance, para que llegue cuanto antes el fin del
terrorismo;
2ª
“La conversión de los terroristas”.
Algunos dicen que la política es el arte de lo posible.
Pues vamos a no perder la esperanza de lograr estos dos
objetivos tan ansiados.
Rafael
Campoamor
RONALDINHO Y LA NAVIDAD
18 de diciembre 2006
Siempre me llamó la
atención la permanente y generosa sonrisa de Ronaldinho,
el famoso jugador del Barça. Las cámaras de TV lo
muestran así, ya dentro o fuera del campo de fútbol. Su
sonrisa franca y abierta, juntamente con su chispeante
mirada, ha ganado la simpatía de muchas personas.
Por eso, me sorprendió muchísimo verle, el domingo
pasado en Japón, sin sonrisa, triste y desorientado.
Acababa de perder la final del Mundialito contra el
Internacional de Porto Alegre (Brasil). De entrada, me
dio un poco de pena, y después me hizo pensar, primero:
Ronaldinho tiene que aprender a encajar los sinsabores
de la vida, sus derrotas personales y con el equipo. Ya
Puyol, su compañero de equipo, le dio una lección
cuando, después de perder la final de Campeones de
Europa contra el Sevilla, declaró: “Esta derrota va muy
bien para la humildad”.
En segundo
lugar, me hizo reflexionar sobre la Navidad ¿Quién
concibe una Navidades tristes? ¿Verdad que tenemos
muchos motivos para estar alegres? Reunirse con la
familia, poder descansar en las fiestas, las sorpresas
de los Reyes, etc. Sin embargo, muchos las pasarán como
refugiados (en Siria y Jordania), tantos otros en medio
de la guerra o en la pobreza, o en la enfermedad. ¿Cómo
será su Navidad? Se preguntaba el Papa estos días ¿qué
alegrías pueden vivir? ¿cómo compartir con ellos la
alegría sin faltarles al respeto por su sufrimiento?
Seguía interrogándose el Pontífice. La razón principal
para los cristianos es que en Navidad conmemoramos la
venida del Hijo de Dios a la tierra. El nacimiento del
Verbo que se hace verdaderamente hombre, sin dejar de
ser Dios. Aquí está el manantial de la auténtica
alegría.
Por eso
mismo, ni Ronaldinho debería perder su sonrisa, ni los
demás deberíamos estar tristes, en medio de las
tribulaciones, si nos acercamos a ese manantial.
Rafael
Campoamor
LA
SONRISA DE LA INMACULADA
10 de noviembre 2006
Visitaba a un sacerdote
mayor (91 años), pero con espíritu jovial y muy lúcido,
cuando de pronto sacó de su biblioteca un folleto que
guardaba como oro en paño ( el paso de los años se había
dejado notar: sus tapas, un día de color azul cielo, se
veían ahora verdosas y algo amarillentas). En la
portada destacaba la Inmaculada Concepción de Ribera. El
cuadernillo contenía una exhortación de su Obispo con
motivo del Año Mariano, en el Centenario de la
Inmaculada Concepción (1954). Al mostrarme con
entusiasmo y gozo este escrito, el venerable presbítero
me comentó que lo venía leyendo y meditando tantos años,
que casi se lo sabía de memoria. Saboreaba sobre todo
dos cosas: La primera, un párrafo en el que el Obispo
sugiere contemplar a la Virgen “no en la imagen que ven
nuestros ojos, y ni siquiera en el recuerdo vivo de la
Madre de Cristo, tal como hace XX siglos vivió en la
tierra, sino ya asunta al cielo, en cuerpo y alma”. Con
mucha piedad, me lo leyó: “ Allí vive con sus mismos
ojos, sus mismas manos, su mismo corazón, para nuestra
dicha, glorificada en todo, pero la misma. Nuestra
Madre, allí, hoy, mañana y siempre es para nosotros, y
es ¡más hermosa que antes, más perfecta que antes, más
poderosa que antes, más cariñosa que antes; nos ve, nos
conoce, nos ama con más perfección que antes; puede
venir a nuestro lado en una fracción de segundo; podemos
hablar con Ella siempre que queramos! “.
Esto de contemplar a la Virgen, precisamente bajo la
advocación de la Asunción, nuestra Patrona, me agradó
mucho, sobre todo para los que somos ilicitanos y
santapoleros,
La segunda idea que saboreaba mi colega era la de la
imitación de las virtudes de la Virgen. En la citada
exhortación se resalta el ejemplo de Bernardita, la
vidente de Lourdes, que toda su vida la pasó imitando a
la Virgen, y narra la siguiente anécdota: “Un día
acudió a Bernardita un joven mundano y pecador para que
le contara detalles de alguna de las apariciones,
singularmente para que le explicara “como sonreía la
Santísima Virgen”. Ella que había aprendido en la Gruta
a sentir debilidad por los pecadores, accedió a ello:
con toda sencillez y naturalidad, pero profundamente
concentrada, levantó sus manos, las juntó delante del
pecho, y reprodujo extasiada, con la mayor fidelidad, la
sonrisa de la Virgen. En aquel instante una emoción
intensa llenó de lágrimas los ojos de aquel hombre: ¡el
milagro de su conversión estaba hecho!”.
No hay que olvidar que la Virgen se apareció en Lourdes
en 1858 (cuatro años después de la declaración del dogma
de la Inmaculada) diciéndole a Bernardita, en la última
aparición: Yo soy la Inmaculada Concepción.
Por eso mismo, que bueno sería que viésemos a Nuestra
Madre Inmaculada siempre sonriente. ¡Cómo nos
sentiríamos reconfortados para acometer las batallas
cotidianas!
Rafael
Campoamor
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